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14/10/14

La seguridad en Cumbres Presidenciales

Ulises León Kandiko, Licenciado en Seguridad, Egresado IUPFA., Docente del IUPFA en la carrera de Ciencias de la Seguridad, Analista, Director de Planificación Aérea del Ministerio de Seguridad de la Pcia. De Buenos Aires, Especialista en Cyberterorismo e inteligencia Criminal.

Cuando hay que organizar una Cumbre de Presidentes, pareciera que suena la alarma de abandono de un barco de pasajeros, se ve gente corriendo por la pasillos agitando carpetas, otros al teléfono tratando de conseguir información sobre donde y cuando se va a realizar, otros golpeando la puerta de la oficina de Compras pidiendo insumos y equipos, pareciera que se nos viene el mundo encima, son muchos los aspectos a considerar, a medida que van pasando las horas iniciales los interrogantes parecen crecer en vez de reducirse, y los recursos parecen nunca ser suficientes.

Al final de esa primera jornada de actividades, lo único que alivia es saber que hay un equipo de profesionales con los cuales uno ya ha trabajado y batallado junto en otras Cumbres Presidenciales y que en equipo se logrará subsanar cualquier inconveniente, esa es la clave “trabajar en equipo y con profesionales”.

Ahora solo resta planificar, organizar, coordinar y ejecutar.



Antes que nada sería oportuno saber que es una Cumbre de Presidentes, podríamos acordar que es una reunión entre dirigentes o mandatarios para tratar asuntos de Estado muy relevantes entre sí.
Las Cumbres Presidenciales tienen vieja data en la historia del hombre, desde las reuniones entre Reyes para solucionar cuestiones fronterizas, o los términos de la finalización de un conflicto beligerante hasta temas de mercado en la actualidad.


Pero en realidad como tales, la palabra Cumbres, tiene un origen más cercano en la historia del hombre y dicho término fue acuñado por Winston Churchil, en un discurso pronunciado en Edimburgo el 14 de febrero 1950, pidió “otra conversación con la Unión Soviética al más alto nivel” y añadió que “que no es fácil ver cómo podrían empeorar las cosas con un parlamento en la cumbre”, este término venia de la mano de los intentos en esos momentos por coronar el Monte Everest (pico más alto del mundo). Sea cual sea la razón por la que Churchill empleó el término, la obsesión por el Everest explica sin duda por qué la metáfora hecho raíces en la conciencia popular. En 1958 la palabra “Cumbre” apareció en forma de encabezamiento en el índice anual del New York Times y hoy día forma parte de nuestro vocabulario político habitual.

Tal es así que estas reuniones como las del MERCOSUR, UNASUR, G20, WTO, ALADI, APEC, G8 y BRIC entre otras todas encabezan con la leyenda Cumbre de Presidentes ó Cumbre de Jefes de Estado para ser más amplios. Sin embargo lo común a todas ellas son la difusión que se le brinda, el ceremonial y cortesías protocolares y las medidas de seguridad que se aplican.

Como podemos apreciar, son una parte importante del quehacer político y ellas impactan en forma directa en las diversas Naciones, podemos recordar la Cumbre de Moscú en 1972 entre Bréznev y Nixon donde se firma el primer acuerdo entre superpotencias que regulaba la carrera armamentística, ya más cerca en 1985 la Cumbre en Ginebra entre Gorbachov y Reagan, solo para destacar algunas de ellas.

Pero la que vamos a tratar como punto de inflexión en materia de seguridad, la que cambia o modifica el paradigma en materia de seguridad es la Cumbre del WTO (World Trade Organization – Organización Mundial del Comercio –) que se llevó adelante en la Ciudad de Seattle en el año 1999, esta es una cumbre bisagra en materia de organización y seguridad.

Si bien en la Cumbre referida se adoptaron las medidas de seguridad básicas a las que en ese momento se tomaban, no se consideraron varios factores. Alguno de los problemas que debieron enfrentar las Fuerzas de Seguridad fue la masiva concurrencia de manifestantes, la saturación de las comunicaciones, anillos de seguridad de muy baja intensidad y aplicación de medidas de seguridad en forma tardía entre otras.

La masiva concurrencia, implica que hubo un vago análisis de inteligencia, no pudieron prever la magnitud del mismo, más grave aún, en este caso en particular se produjo la unión entre sindicalistas y ambientalistas en la protesta, tema que tampoco fue previsto, lo que aumento significativamente el número de manifestantes, según fuentes oficiales del momento se habló de cerca de 40.000 manifestantes. Obviamente el no conocer las capacidades de los manifestantes terminó en que el empleo de las Fuerzas de Seguridad no fuera en un inicio el adecuado, asimismo tampoco hubo contacto previo alguno con los manifestantes por parte de los organizadores.

La saturación de las comunicaciones fue otro de los inconvenientes, si bien hoy día suele no haber problemas de señal para las comunicaciones con telefonía celular, 14 años atrás no se disponía de la misma cantidad de celdas, antenas o dispositivos que garantizaran las comunicaciones, sumemos a ello que en un área extremadamente acotada, en un periodo acotado de tiempo, hay 40.000 personas manifestándose, mas las Fuerzas de Seguridad, Prensa (tanto nacional como internacional) que cubre el evento  y los participantes propios de la Cumbre, todo ello en forma no intencionada saturó las comunicaciones, impidiendo realizar coordinaciones por medio de telefonía celular.

Los anillos de seguridad fueron por demás insuficientes y las barreras o vallado que se empleó no era el adecuado, puesto que se utilizaron las clásicas vallas para corte de calle vehicular, barreras que no cumplen ninguna función ante manifestantes, dichas barreras no fueron más que un estorbo para las propias Fuerzas de Seguridad y en algunos casos se convirtió en material arrojadizo para los manifestantes. Los anillos de seguridad se emplean para aportar al concepto de seguridad en profundidad, dilatar el accionar del oponente y brindar tiempo para la reorganización de las propias fuerzas, para ello dichos anillos deben ser espaciados entre sí, deben colocarse en forma concéntrica al lugar de las reuniones y disponer de al menos 1.200 metros (400 metros entre cada uno), y las vallas deben ser las de uso antimanifestaciones, que no solo cortan el acceso vehicular sino también el peatonal, ahora bien si dichos anillos de seguridad se montan el mismo día evento, a horas de su inicio, no garantizará contar con un área controlada y esterilizada.

En cuanto a la aplicación de medidas de seguridad tardía, se debió entre otras cosas a la sumatoria de no tener una inteligencia previa que indicara la magnitud de la movilización, la saturación en las comunicaciones lo que redujo la capacidad de reorganizar el servicio, un vallado insuficiente y dispuesto en tiempo incorrecto, todo esto hizo que al establecerse el mismo con las medidas de seguridad fuera poco útil toda vez que el grueso de los manifestantes ya se encontraba dentro del anillo de seguridad, lo que descolocó el esquema y planificación por parte de los organizadores de las medidas de seguridad.

Hoy día, todos estos temas y otros son considerados profundamente por quienes tienen que planificar, coordinar y ejecutar las medidas de seguridad en el desarrollo de una Cumbre Presidencial, así como también los posibles ataques a la infraestructura critica que afecte a la Cumbre, medidas de seguridad lógicas y físicas, acreditaciones e identificación de personas y vehículos entre otros.

Obviamente lo que se pretende es que la Cumbre se desarrolle en total normalidad, esa normalidad va desde que no se produzca ningún atentado contra la vida de las personas (empezando por los Presidentes hasta el último participante), que no sufran agresiones de ningún tipo, que los servicios básicos y esenciales continúen brindando servicio para el desarrollo de la Cumbre como para las áreas afectadas por la misma. Fundamentalmente el foco está en la seguridad de los Presidentes, Jefes de Estado, Familias Reales y otras figuras de alto nivel, quienes son sumamente difíciles de custodiar y brindar seguridad, ya que como toda figura pública deben exponerse, dar conferencias de prensa y demás lo que evidentemente hace la tarea de cuidarlos en extremo compleja.

Un tema para nada menor, es que se pretende que participe de la Cumbre solo aquella persona que tenga que hacerlo, para ello se dispone de un fuerte sistema y protocolo de acreditación para que solo acceda a los espacios afectados y en los momentos determinados aquella persona que tenga con razones fundadas estar en ese lugar y en ese momento determinado, los anillos de seguridad solo deben ser trasvasados por personas debidamente identificadas previamente y que posean la acreditación correspondiente.

Ejemplos de lo que se pretende evitar hay en todas partes y en todas las Cumbres, por ejemplo la intrusión de la modelo y ecologista argentina que se paseó en bikini momentos previos a la famosa foto de Presidentes, esgrimiendo un cartel que decía “basta de papeleras contaminantes” durante la Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, el famoso zapatazo que le tiraron a G. Bush durante una conferencia de prensa Bilateral o cuando en la apertura de un evento el presidente de Francia fue polvoreado con harina, ello evidentemente son acciones que se deben evitar.

Independientemente de lo expuesto hasta acá la protección y las medidas de seguridad son extensivas a todos los participantes, ya sea autoridades, funcionarios afectados, prensa, participantes, proveedores de servicios, ciudadanos, todos gozan del mismo interés por parte de los organizadores.
Ahora bien, pasados los momentos iniciales de tomado conocimiento de la realización de una nueva Cumbre Presidencial, visto los antecedentes y sabiendo que queremos lograr desde el punto de vista de seguridad ahora debemos iniciar nuestra planificación.

Para ello se trabaja con una serie de variables o interrogantes base que son los disparadores del plan de seguridad final, entre estas encontramos:
1.    Identificar Donde
2.    Identificar Cuando y su duración
3.    Identificar los Participantes
4.    Identificar los riesgos propios / locales
5.    Identificar los riesgos importados / extranjeros

El Identificar el Dónde, es vital, todo es vital en la seguridad de Cumbres Presidenciales a decir verdad, pero este es el punto de partida, y tiene 2 instancias, la primera saber en qué Provincia y Ciudad se realizará la Cumbre y luego en forma mas tardía el dónde concretamente se llevará a cabo la Cumbre, donde alojaran los Jefes de Estado y demás espacios a emplear.

El Cuándo y su duración, es una información con la que suele contarse con bastante antelación ya que generalmente las Cumbres se realizan en forma programática y cada Estado sabe cuando le toca presidir una Cumbre, en el Caso de MERCOSUR por ejemplo sabemos que cada 18 meses inicia para la Argentina la Presidencia Pro Tempore, sin embargo hay otras que por ciertas particularidades se realizan en forma menos programáticas, por ejemplo cuando el Presidente Correa sufrió una suerte de Golpe, UNASUR convocó una Cumbre en la Argentina y se debió organizar con poco menos de 12 horas de antelación.

Los Participantes es importante conocer, no solo por las medidas particulares que cada uno de ellos puede requerir, o saber cuántos equipos de custodias deberemos armar, sino porque cada uno de ellos nos desembocará luego en los Riesgos Importados.

La identificación de los riesgos propios / locales, es transparente en sí, los humores de la política interior, los conflictos locales serán los riesgos sobre los cuales se deberá trabajar para adoptar las mejores medidas de seguridad.

En cuanto a la identificación de riesgos importados / extranjeros, como dijimos están íntimamente vinculado con los Participantes, puesto como se puede comprender aquellos riesgos propios de ciertos Jefes de Estado se trasladan con ellos, otro de los riesgos importados puede estar vinculado con la temática propia de la Cumbre.

Desde el exclusivo punto de vista de los responsables de garantizar la seguridad de los participantes y la Cumbre en sí, desearíamos que la misma se lleve a cabo en un lugar aislado, algún páramo alejado de toda ciudad, que fuese de difícil acceso, en el que pudiésemos disponer de anillos con una separación entre sí de 1.500 metros, y que previo a acceder al lugar propio de la cumbre podamos colocar como en los castillos medievales un foso lleno de agua y cocodrilos, un puente levadizo, un par de tanques en la entrada, helicópteros y aviones sobrevolando el espacio aéreo, pero nada es como uno quiere.

Entonces con la realidad que cada Cumbre Presidencial recibe a los organizadores de una Cumbre, se van adoptando medidas físicas y lógicas de seguridad para garantizar el desarrollo de la misma, para que tengamos una idea de magnitud antes de seguir acá les dejos algunos datos para tener en cuenta, los mismos responden a la XX

Cumbre Iberoamericana llevada a cabo en la Ciudad de Mar del Plata en 2010:
•    9.500 credenciales emitidas.
•    2.800 pases vehiculares emitidos.
•    4.200 efectivos de seguridad afectados a la seguridad de la Cumbre.
•    30.000 ciudadanos censados e identificados.
•    23 manzanas afectadas en forma directa a los anillos de seguridad.
•    105 manzanas afectadas por seguridad

Obviamente la aplicación de medidas de seguridad inicia varios días antes del inicio de las actividades de alto nivel, se podría creer que todo inicia con el arribo de los Jefes de Estado y las Autoridades participantes, eso suele tener lugar en el aeropuerto. Allí las medidas obviamente se incrementan en forma sensible, si bien los aeropuertos suelen ser lugares seguros, con zonas esterilizadas y demás, durante el desarrollo de las actividades propias de la Cumbre esas medias se ven aumentadas, veremos equipos de respuesta especiales, tiradores selectos en posiciones elevadas, múltiples patrullas por diversas zonas, ampliación de las zonas de esterilización, acondicionamiento de espacio para las capsulas presidenciales, para conferencias de prensa, todo ello en un aeropuerto que sigue operando con sus vuelos comerciales.

La aplicación de medidas de seguridad son abarcativas y se dan en todo momento, desde las custodia que acompañará al Dignatario o Autoridad que por su nivel así lo requiera, pasando por la custodia de los edificios afectados a la Cumbre, lugares de alojamiento, equipos especiales para la recuperación de objetivos, tiradores selectos, brigadas antiexplosivos, bomberos, equipos de emergencias sanitarias, control de ingresos donde no solo se chequea el ingreso libre de armas y explosivos, sino también de la correcta identificación de la personas que intenta ingresar validándose si su acceso es correcto o no a través de sistemas tecnológicos, el despliegue aéreo en helicópteros que custodian y acompañan desplazamientos y monitorean los anillos de seguridad y espacios aledaños, control de explosivos en vehículos a partir de ScanVan, identificación de personas, análisis de inteligencia, hasta la de establecer un espacio aéreo específico de donde se desarrolla la cumbre que habilita a las Fuerzas Armadas a su custodia y posible derribo ante una amenaza cierta. El tema de infraestructuras críticas no es menor, se coordina desde el empleo de grupos electrógenos, pasando por medidas de seguridad especial para las centrales eléctricas, servicios de gas y agua que brindan dichos servicios a la Cumbre, pasando por el incremento de celdas y potenciadores de señal para líneas de telefonía celular, sistemas redundantes de comunicaciones por diversas sistemas encriptados de comunicación, hasta garantizar las comunicaciones y restringir algunas, aplicando Contra Medidas Electrónicas, garantizar que los espacios de reuniones bilaterales, como el mismo donde se desarrolla la propia Cumbre y reuniones complementarias no estén interferidos electrónicamente de manera alguna. El monitoreo de sistemas de CCTV es fundamental y se puede trabajar con centenares de cámaras al mismo tiempo, algunas propias de la localidad donde se desarrolla la actividad, ya sean de seguridad o transito, otras que se corresponden con Hoteles y Centros de Convenciones, mas las que se agregan en forma exprofeso, lo que evidencia un alto nivel de complejidad en lo que refiere a conectividad y transferencia de datos.

Estas son algunas de las cuestiones que en materia de seguridad se toman en cuenta. Aunque parezca mucho, solo representan una parte de todo cuanto debe tomarse a consideración, el desarrollo de cada una de ellas implicaría un capítulo aparte.

Otro de los temas de interés y que es donde realmente inicia la Cumbre es en el Centro de Acreditaciones, este lugar comienza su actividad en forma temprana, generalmente unos 30 días antes del inicio de las reuniones previas de la Cumbre, quien desee participar en una Cumbre antes que nada deberá acreditarse, quien no posea Acreditación no podrá traspasar los anillos de seguridad y mucho menos acceder a los espacios afectados a las reuniones o Cumbre propiamente dicho.
La emisión de una Credencial para una Cumbre Presidencial no es la entrega de la clásica credencial que nos dan cuando participamos de una jornada, seminario o evento de importancia, donde lo relevante es tener un elemento que permita a quien nos ve saber cómo nos llamamos y a qué organización representamos y con suerte tal vez contenga nuestra fotografía la que fue tomada instantes antes cuando nos acreditamos.

La Credencial en la Cumbre cumple una función más importante, en primera instancia quien obtiene una es porque ha demostrado que tiene que estar y participar de la cumbre, ha superado una serie de instancias en materia de seguridad que así lo permite, asimismo la Credencial en si es una suerte de llave, una llave tecnológica que nos permite acceder a diversos lugares y en distintos momentos, tema fundamental desde el punto de vista de la seguridad, ya que no todos pueden acceder a todas partes, para ello se emplea un sistema que colecta información que es brindada por el propio interesado a acreditarse y a partir de esa data se realiza un proceso en el que participan varios actores y desde donde se determina el nivel de acceso que dispondrá dicha credencial.

Independientemente que la Credencial en sí, en su Tag de RFID posee la data necesaria para saber si el portador puede acceder y hasta donde, la misma posee sistemas redundantes para garantizar su funcionamiento. Asimismo la Credencial posee datos del portador impresos en la misma y múltiples medidas de seguridad para que no pueda ser duplicada o adulterada.

El tema de las personas que viven dentro de los anillos de seguridad, o poseen sus comercios, o los propios servicios básicos (recolección de residuos, cuadrillas de emergencia, de luz, agua y gas entre otros) deben ser identificados también, sin embargo la experiencia indica que las personas que no participan en forma directa de la Cumbre y en particular en localidades de baja densidad poblacional no son afectos a portar documentos, mucho menos una credencial cada vez que tienen que salir a hacer un mandado, por ello se adoptó la forma de identificación a partir de un sistema biométrico como lo es el reconocimiento de huella digital.

El proceso en este caso es inverso, se inicia con censos en la zona, se disponen centros móviles de enrolamiento de datos, donde no solo se digitaliza la huella, sino también se toma una fotografía de la persona que se vincula a la huella, además de tomarse todos los datos filiatorios que luego serán chequeados, sinceramente esta actividad requiere de un gran esfuerzo por parte del personal policial, el trabajo altamente profesional que realiza la Superintendencia de Policía Científica de la Policía Federal Argentina es digno de las Policías más modernas y capacitadas del mundo.

Una vez verificados los datos obtenidos y pasado por los filtros de seguridad dispuestos, se cargan nuevamente en los equipos, ahora con la información tamizada formando una lista especial de chequeo que es la que dará luz verde o roja cuando una persona deba acceder por el control dispuesto en los anillos de seguridad.

El equipo empleado por la Policía Federal Argentina es el Morphorapid, es una terminal portátil de identificación en tiempo real mediante huellas digitales, la terminal biométrica captura imágenes de huellas por contacto (planas), siendo su principal ventaja esta, la de operar en tiempo real. Su capacidad de procesamiento está determinada por su modo de uso, su base de datos local llega a los 150.000 registros, mientras que su uso online consultando al AFIS central lo hace con una base de datos de 15.000.000 de registros.

Todas estas medias y protocolos conviven tanto en el espacio físico como el virtual o digital, donde se unen para garantizar el buen desarrollo de una Cumbre Presidencial, tanto el mundo tangible como el virtual se convierten en amenazas y herramientas para luchar contra esas amenazas, es acá en una Cumbre Presidencial donde los profesionales de la seguridad podremos ver aplicadas todas las medidas de seguridad en un solo lugar, la panacea de la seguridad y al mismo tiempo un gran dolor de cabeza hasta que el último mandatario deja el suelo Argentino y volvemos a vivir cierta normalidad hasta la próxima Cumbre.

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