Breaking

4/10/14

Recuperación de Desastres de TI basada en la Nube

El mercado de la computación en nube está creciendo, y dicho crecimiento trae consigo nuevas necesidades o posibilidades para solucionar problemas antiguos.

Les presentamos una de las estrellas: la Recuperación de Desastre como Servicio (DRaaS – Disaster Recovery as-a-Service).
Con la acelerada adopción de la virtualización y la evolución de las tecnologí­as de replicación, se torna viable la implantación de estrategias para la recuperación de desastres en TI basadas en el procesamiento en la nube con ambiente compartido.

En un paí­s como Brasil, donde más del 57% de las empresas todaví­a no tienen ningún Plan de Continuidad de Negocio, según datos de una investigación realizada por Regus, puede ser una excelente alternativa. La maduración del mercado, a través de consumidores más exigentes, normativas y leyes más rigurosas, pone sobre el tapete el debate sobre la resiliencia de los negocios. En definitiva, los riesgos actuales a los que están sometidas las áreas de TI y las empresas transcienden a los desastres naturales y a las guerras. Enfrentamos riesgos diarios que pueden detener la rentabilidad o causar perjuicios enormes. Son riesgos patrimoniales, ataques cibernéticos, disponibilidad de las redes con sus múltiples recursos asociados (Balanceadores, Firewall, DNS, Anti-DDoS, etc.) y la complejidad de los ambientes hí­bridos o heterogéneos que están sujetos a las fallas técnicas y humanas.


Los CIO están preocupados por todos estos riesgos, según una investigación de la SIM (Society for Information Management): la cuestión de DR es la 3º en la lista de preocupaciones de dichos profesionales. No es para menos, pues el 43% de las empresas que pasaron por un desastre nunca más reabrieron; y el 29% cerraron en 2 aí±os (datos de McGladrey & Pullen). En ese sentido se suman la realidad de las presiones del negocio y de las limitaciones presupuestarias, señala la misma investigación de la SIM: la cuestión de DR está 11ª en la lista de prioridades presupuestarias.
El hecho es que las inversiones, los gastos y las demandas de servicios especializados les impedí­an a las empresas adoptar una estrategia adecuada de DR. Los costos eran por demás elevados para un Plan de Continuidad de Negocio (BCP) o para un Plan de Recuperación de Desastre (DRP), según los parámetros tradicionales. La tecnologí­a de virtualización, sumada a las herramientas de automatización y una red de datos amplia y confiable, puede ser la solución total para algunas empresas y, para otras, podrá ser complementaria a las tecnologí­as tradicionales (fí­sicas), o sea, ambientes hí­bridos. Estamos sin duda ante otro paradigma de inversiones y costos asociados a una estrategia de Disaster Recovery (DR) de TI. Esas tecnologí­as permiten, inclusive, potenciar la disponibilidad y las capacidades de los ambientes de DR, con balanceo de carga (Activo/Activo), failover bidireccional o sitios de recuperación compartidos.

Definir metas de recuperación claras y alcanzables, es considerado como un factor crí­tico para cada ambiente, aplicación o servicio de TI. Planificar una recuperación de “todo” al mismo tiempo y realizar una prueba sistemáticamente puede ser frustrante o inviable, inclusive con el uso de la virtualización. Con las tecnologí­as disponibles, eso se volvió viable con una reducción en el impacto, en los tiempos y en los costos. Inclusive, fundamental para la preparación del equipo que lidiará con la crisis y tomará las decisiones, sean lí­deres o ejecutores.

La DRaaS es una alternativa excelente para viabilizar la estrategia de Disaster Recovery en muchas empresas. Diversos estudios han demostrado que el proceso basado en la virtualización y automatización puede durar apenas cuatro horas, mientras que el proceso tradicional (fí­sico) requiere de aproximadamente 40 horas. Es por ello que vale la pena recordar que ya independientemente de que el procesamiento tenga lugar en la nube, la infraestructura del data center (o del proveedor) debe ser robusta, con componentes fí­sicos adecuados, tales como UPS, generadores, reserva de combustible, protección contra incendio, seguridad armada, y otros detalles que hacen que el ambiente fí­sico sea confiable. Esto se aplica de la misma manera para la red de datos y conexiones, que deben ser abarcativas y confiables.


Por André Magno,
Director de Productos de Data Center
Level 3, Brasil

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Instagram @SchmitzOscar