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3/2/15

Todo sobre firma digital

Les propongo empezar de cero para comprender los efectos que la ley atribuye a esta tecnología. Hoy comenzamos por conceptos básicos y ustedes me podrán hacer todas las preguntas que deseen a medida que vayamos avanzando.

La Ley 25506 establece el principio de equivalencia funcional entre la firma ológrafa y la firma digital, principio que surge del artículo 3 de la citada norma, el cual establece: “Cuando la ley requiera una firma manuscrita, esa exigencia también quedará satisfecha por una firma digital”. Este principio es aplicable a los casos en que la ley establece la obligación de firmar o prescribe consecuencias para su ausencia”.

En su artículo 2 la misma norma, define el concepto de firma digital estableciendo: Firma Digital. Se entiende por firma digital al resultado de aplicar a un documento digital un procedimiento matemático que requiere información de exclusivo conocimiento del firmante, encontrándose ésta bajo su absoluto control. La firma digital debe ser susceptible de verificación por terceras partes, tal que dicha verificación simultáneamente permita identificar al firmante y detectar cualquier alteración del documento digital posterior a su firma.

La Ley de Firma Digital reconoce dos elementos pasibles de ser utilizados por el signatario como medio de identificación: la firma digital y la firma electrónica. En dicho marco, se define la firma electrónica en su artículo 5ª como “el conjunto de datos electrónicos integrados, ligados o asociados de manera lógica a otros datos electrónicos, utilizado por el signatario como su medio de identificación, que carezca de alguno de los requisitos legales para ser considerada firma digital…” Se podría decir por esta última acotación que hace la ley en el artículo citado, que la firma electrónica no es el género que engloba a la firma digital, sino el complemento que llena el universo, ya que todo lo que no reúne los requisitos legales para ser firma digital es firma electrónica. Conforme al desarrollo expuesto, nuestra ley de firma digital admite que dentro del concepto de firma electrónica podamos encuadrar otros mecanismos que eventualmente pueden cumplir con las funciones de la firma, como lo son los nuevos mecanismos de identificación automática de la voz, de huellas digitales, de iris, del ADN, que cuenten con una llave biométrica.

Hasta aquí tenemos definido el concepto de firma digital y el concepto de firma electrónico, pero el tema no termina aquí ya que el artículo 1ª del decreto 2628/02 reglamentario de la ley de firma digital establece los distintos métodos de comprobación de autoría e integridad que permite nuestra normativa a saber:

Artículo 1° — Objeto. La presente reglamentación regula el empleo de la firma electrónica y de la firma digital y su eficacia jurídica.


En los casos contemplados por los artículos 3°, 4° y 5° de la Ley N° 25.506 podrán utilizarse los siguientes sistemas de comprobación de autoría e integridad:


a) Firma electrónica,

b) Firma electrónica basada en certificados digitales emitidos por certificadores no licenciados en el marco de la presente reglamentación, (Inciso sustituido por art. 5° del Decreto N° 724/2006, B.O. 13/6/2006

c) Firma digital basada en certificados digitales emitidos por certificadores licenciados en el marco de la presente reglamentación,

d) Firma digital basada en certificados digitales emitidos por certificadores extranjeros que hayan sido reconocidos en los siguientes casos:

1. En virtud de la existencia de acuerdos de reciprocidad entre la República Argentina y el país de origen del certificador extranjero.

2. Por un certificador licenciado en el país en el marco de la presente reglamentación y validado por la Autoridad de Aplicación.

Acorde con lo expuesto y dado que nuestra normativa se funda en el principio de “neutralidad tecnológica” permite ampliar los distintos mecanismos y herramientas para cumplir con los requisitos exigidos tanto por la ley para otorgar firma electrónica y para otorgar firma digital o bien las distintas soluciones tecnológicas a implementarse con el objeto de cumplir con el art.5 de la ley y con el apartado 1ª del decreto reglamentario.

Todos los procedimientos de firma y verificación a utilizarse deberán tener en cuenta las pautas establecidas por la ley 25506, sus normas complementarias y estándares internacionales vinculados a las prácticas de certificación.

En mi próxima entrega estudiaremos en detalle los efectos que la ley atribuye a la firma digital y haremos hincapié en el concepto de no repudio.

Pero recuerde que Si Usted genera muchos documentos digitales (contratos, pólizas de seguros, declaraciones juradas, etc) y, buena parte de ellos requieren probar por sí mismo su validez probatoria no lo piense más, usted está necesitando incorporar la tecnología de firma digital a sus negocios.


Hasta la próxima


Dra Leonor Guini

Abogada especialista en Derecho de la Alta Tecnología









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