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12/1/16

El anclaje, el status quo y el exceso de confianza

En junio de 2008 publiqué en nuestro sitio la nota: “CEO estratega se busca” y al releerla lo hice con una gran tristeza ya que han pasado casi cinco años y no he visto cambio alguno en la estrategia desarrollada y aplicada en nuestro país. Por lo tanto, quisiera nuevamente compartir con ustedes los conceptos, en aquel entonces, vertidos.
Como muchos argentinos he mirado con infinita tristeza los resultados de las inundaciones; y por si esto fuera poco: los saqueos. Otra vez nos visitó la tan temida y continua inseguridad. ¿Una sensación talvez?


Acorde las horas y días iban pasando, vinieron a mi cabeza las dificultades comunes con las que se enfrentan los profesionales de la seguridad a la hora de establecer un correcto gobierno de la seguridad de la información, el cual debe estar alineado al gobierno corporativo.

¿Las situaciones con las que luchamos nosotros son similares a las que enfrenta el CEO de nuestro país cuando debe establecer el gobierno corporativo?
Pensemos por unos instantes que la organización es nuestro país y que a la hora de establecer el gobierno corporativo careció de la estrategia necesaria para su correcta implementación.
Talvez ayude a nuestro CEO a realizar un replanteo de la estrategia organizacional definida y así encontrar el camino que nos permita iniciar un día sin escuchar la noticia de que nuestro país perdió un argentino más en manos de un delincuente, que existe el alerta de temporal el que no impide que conciliemos el sueño sin sobresaltos sabiendo que el manejo de la crisis se resolverá acorde los planes y ejercicios de los mismos, desarrollados.
Cometería un grave error al no reconocer que nuestra historia argentina está repleta de pésimas estrategias aplicadas en variados entornos; el económico, la seguridad, la salud, la educación, la justicia, etc. Algunas razones son más que obvias y hasta hartamente conocidas: carencia de un análisis adecuado, conductas inapropiadas, ambición desmedida no mitigada, poder excesivo, y vivencias del pasado que no permiten establecernos en el presente para proyectar un futuro.
Una nueva tragedia nos hace olvidar la anterior. El accidente de los adolescentes del colegio ECOS, Cromagnon, el choque de trenes de Once, los varios derrumbes de edificios en nuestra Capital… Todas ellas tienen el denominador común: carecemos de la capacidad de prevenirlas, esperamos que ocurran para accionar y mitigar los efectos devastadores. No nos olvidemos, cada una de las tragedias ocurridas, guardan el sinsabor que provoca la pérdida irreparable de un ser humano y la consecuente destrucción del concepto de familia.
Fallar al momento de establecer una estrategia presenta muchas causas posibles o de tipo radical, las cuales son explicadas mediante la economía conductual (rama de la psicología) que estudia, entre otras cosas, el proceso de toma de decisiones. La toma de conciencia de las causas puede mitigar la adversidad al momento de sentir los primeros efectos de un incorrecto proceso de decisión siendo los principales motivos los detallados a continuación:

La tendencia del status quo

Muchas personas muestran una tendencia a aferrarse a enfoques conocidos incluso cuando se halla comprobado que son ineficaces y muy poco efectivos. Este efecto es conocido como “el efecto legado”. 
La ciudad de La Plata sufre por quinta vez inundaciones, las mismas han ocurrido en los años  2002, 2005, 2008 y 2010. Los expertos advirtieron de las mismas pero las obras nunca fueron realizadas. “No hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Exceso de Confianza

La mayoría de las personas tienden a confiar demasiado en sus propias capacidades. Para una estrategia organizacional que se basa en una evaluación de las capacidades principales puede resultar problemático.
No sirven los chicaneos, no sirve hundir políticamente al otro, solo sirve aunar experiencias y capacidades para concluir en proyectos de avanzada y que mitiguen las tragedias y la inseguridad que crece día a día.

Anclaje

Significa aferrarse a un hecho, a una situación sin demostrar intención de cambio alguno. Cuando los resultados futuros se anclan, se aferran a las experiencias y hechos del pasado.
Seguimos aferrados a buscar el culpable de los hechos y no su solución. Tragedias como la ocurrida serán cada vez más recurrentes, como también, las muertes.

Martín Losteau, columnista del Diario La Nación, escribió el 4 de abril: “El sistema político no está constituido ya por partidos sino por individuos, no usa ideas sino eslóganes, no tiene planes sino tácticas. La democracia, que tanto nos costó recuperar, no parece estar funcionando como un mecanismo que nos habilite a enfrentar nuevos desafíos de manera conjunta y hallar sus soluciones”.

Continuamos sin encontrar soluciones o talvez las adoptadas no sean las que conduzcan al éxito, por el contrario, por cada tragedia, por cada muerto en manos de la inseguridad, encontramos el fracaso de una organización “nuestro país” devastada por problemas que muchas otros han enfrentado y superado hace tiempo.

Es tiempo de profundizar en las lecciones aprendidas, es tiempo de conformar un equipo, es tiempo de delinear una nueva estrategia que permita contar con planes que garanticen la verdadera seguridad cuidadana que tanto merecemos.

Anclarse al pasado, aferrarse a enfoques conocidos y confiar excesivamente en que estamos en lo correcto, nos conducen una vez más a no detectar o ignorar deficiencias importantes y lo que es peor aún, continuar ejerciendo una estrategia condenada al fracaso rotundo.

No permitamos el fracaso, pidamos por una seguridad ciudadana eficaz y eficiente, tenemos la capacidad para lograrlo, no ignoremos las tragedias ya que lo peor de la ignorancia es que a medida que se prolonga…adquiere confianza.


Autor: Claudia Diego 

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