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12/1/16

Errores inauditos ¿In audita altera pars? (Parte 5)

Luis Arellano

3. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal  Sala I “Vázquez, Manuel y Otros sobre Rechazo del Planteo de Nulidad”. 5 de Mayo de 2011
En este fallo la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal ordenó que se realicen nuevas pruebas sobre las computadoras secuestradas en el marco de la investigación en desarrollo por presunto enriquecimiento ilícito, con el fin de establecer los motivos de disparidad entre las conclusiones a las que arribaron los peritos de la Policía Federal Argentina y los de la Universidad de Buenos Aires.

Se trata de un fallo paradigmático y ejemplificador, donde la potestad aparentemente ilimitada en el decisorio del a quo, es encausada y analizada desde la más pura racionalidad y teniendo en cuenta la naturaleza de la ciencia, tecnología y técnicas que brindar soporte a la informática forense.
“En su escrito impugnativo, los defensores de Manuel y Julián Vázquez insistieron en señalar que la cadena de seguridad de los ordenadores peritados había sido violada, y que ello era “responsabilidad de quienes hicieron el allanamiento, ya que por desidia o ignorancia efectuaron deficientemente el sellado de las máquinas, o fue mal hecho, ya que… los puertos podían ser usados sin necesidad de romper faja alguna”. Destacaron las declaraciones testimoniales de los peritos –“ratificando que la cadena de seguridad de los ordenadores se encontraban violada” y se preguntaron cómo era posible que la División Apoyo Tecnológico Judicial de la Policía Federal Argentina, pese a poseer la misma tecnología, no encontrara los archivos descubiertos por los expertos de la UBA. “
“Por otro lado, destacaron que el a quo no los notificó de los resultados de la pericia efectuada por la UBA, sino que tomaron conocimiento de ello a través de la prensa, por lo que debieron concurrir al tribunal a peticionar copias de las actuaciones correspondientes. Hicieron saber que, a partir de allí, se denunció penalmente la filtración de información.”
A pesar de los evidentes e insalvables errores procedimentales ocurridos en esta causa, los que son de conocimiento público, es preciso destacar que: muchas veces las Fuerzas de Seguridad, deben cumplir su tarea, sin contar con los recursos apropiados (carencias instrumentales, de programas específicos y en especial de personal capacitado). Por otra parte en lo referido a la Universidad, es frecuente que en la misma se recurra a supuestos “gurúes” de la informática forense, cuyo único título académico informático consiste en la credulidad de sus seguidores. Es así que se designa como peritos a: matemáticos, contadores, administradores de empresas o informáticos sin especialización alguna. Esta caracteristica es propia del ambiente universitario, donde se acostumbra dar por sentado que todo el que opina es un catedrático de peso y su análisis es creíble por la misma razón, sin analizar el curriculum de quien expone y sin siquiera establecer la correspondencia de su título de grado con el tema que analiza.
Por otra parte la prensa (eterno adversario de la ciencia), intenta adecuar la información a su propia visión personal de los hechos, lo que contribuye a complicar y desacreditar a las instituciones participantes. Son innegables los errores cometidos, pero no son propios de una sóla institución, sino del sistema en general, pocos son los que conocen realmente de informática forense, menos aún los que tienen los títulos que se requiere, pero muchos los que opinan sobre el tema y son convalidados únicamente gracias al poder discresional del Juez para admitir y convalidar peritos, sea cuales fueran sus capacidades e incumbencia profesionales (bajo la triste y obsoleta figura del “idóneo”).
“II. Observado el tenor de los planteos originarios, el confronte con las constancias actuariales nos permite advertir una seria falencia en el decisorio del juez de grado a la hora de responderlos. Básicamente, bajo pretexto de un relevamiento superficial de los cuestionamientos, como si fueran meros quebrantamientos formales, el magistrado ha esquivado la dimensión sustancial del sistema de garantías que es el verdadero eje de la crítica (Binder, Alberto “El incumplimiento de las formas procesales. Elementos para una crítica a la teoría unitaria de las nulidades en el proceso penal”. Ed. Ad Hoc, Buenos Aires, 2000, pág. 84).”

Las distintas partes del artículo total se podrán visualizar en los siguientes links de acuerdo a su fecha de publicación: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5 y Parte 6.


Autor: Luis Enrique Arellano Gonzalez

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