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19/6/17

TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN: MOTORES DEL CAMBIO EN LA SOCIEDAD, MODELOS DE POLICIAMIENTO Y SEGURIDAD PÚBLICA @ULIMAN73

* By Lic. Ulises León Kandiko
A lo largo de nuestra historia humana, los procesos de transformación se han visto marcados inmensamente por los avances tecnológicos, y por tecnológico no me circunscribo solamente a lo que hoy conocemos como tales. La revolución industrial lo ha sido, y con ello las sociedades pasaron de ser netamente poblados de campesinos a las ciudades que dieron lugar a lo que hoy son, y al mismo tiempo eso hizo que las organizaciones policiales también sufrieran cambios, ya sobre los diversos modelos de policiamiento y su evolución lo tratamos en este portal en artículos pasados (http://www.cxo2cso.com/2017/03/modelos-de-policiamiento-uliman73-de.html).
En este artículo, pretendo hacer un breve recorrido sobre aquellos avances tecnológicos y su impacto en la Seguridad Pública y los Modelos de Policiamiento que se han dado a lo largo de estos últimos 200 años de historia de humanidad. Así como la tecnología e innovación impactaron en los modelos sociales, por derramamiento estos han hecho lo propio en la Seguridad Pública
Es innegable que siempre a habido una tendencia de evolución en la estructura social del hombre, sin ello no habría habido avances o innovación, la mente por sobre todo y más aún en la literatura es donde se han dado esas grandes ideas futuristicas, ya autores como George Orwell Y Aldous Huxley alimentaron una corriente de pensamiento que era pesimista respecto de la tecnología que así quedó demostrados en sus obras sobre las antiutopías, como 1984 (Orwell) ó Un Mundo Feliz (Huxley), en la que un Estado Policial dirigido por un único partido en un futuro totalitario y tecnificado refuerza su poder a costa de la humanidad de sus súbditos.
La institución policial históricamente ha sido de naturaleza eminentemente informacional, por lo que su evolución ha estado fuertemente marcada por la incorporación de tecnologías del transporte y las comunicaciones. Desde el siglo XIX, cuando se instalaron los primeros telégrafos, hasta el siglo XXI, en el que otras tecnologías desarrolladas inicialmente para usos militares han sido puestas al servicio de las policías para su trabajo cotidiano, el proyecto ha sido el mismo; a lo largo del tiempo y de todo este trayecto, los métodos de trabajo han ido cambiando, así como las formas de definir y controlar los diferentes espacios urbanos. Al mismo tiempo, el papel de la policía, como depositaria del monopolio legítimo del ejercicio de la vigilancia, se ha visto trastocado.
A mediados del siglo XIX dado el crecimiento demográfico que se vivía en el mundo occidental, las ciudades se hacían mas vulnerables en un momento en que las instituciones de gobiernos padecían de ciertas limitaciones, principalmente en lo referido a la prestación de ciertos servicios o a la ausencia de determinada infraestructura, lo que imposibilitaba una gestión eficiente de los sistemas urbanos.
La afectación de servicios esenciales como el transporte, sanitario, bomberos y la policía fueron puestos en valor por los gobiernos a partir de la búsqueda de soluciones tecnológicas, cambios institucionales y organizativos. Generalmente las innovaciones y reorganizaciones se materializaban a un mismo tiempo, con lo bueno y malo de ello.
A partir de ciertos mejoramientos de infraestructura como la construcción de redes de agua y alcantarillado, el desarrollo de red vial y otros como la aparición de telégrafo, fueron descomprimiendo las tensiones urbanas. Las innovaciones en materia de comunicaciones permitieron a los gobiernos locales a hacer frente a los problemas mas directamente relacionados como el de los incendios, emergencias y fundamentalmente la seguridad y las alteraciones al orden público.
La entrada en funcionamiento de la comunicación telegráfica (entre 1820 y 1850), mejoraron la eficacia y la eficiencia de la prestación de servicios, en el caso particular de la policía ello condujo a su reorganización burocrática y su profesionalización. Pronto, el telégrafo fue utilizado para transmitir información sobre hechos ocurridos de una ciudad a otra pero su trascendencia fue mayor en el trabajo cotidiano de la policía en la ciudad.
En sus inicios, el empleo del telégrafo se dio para conectar puestos de policía con dependencias centrales (tipo departamentales). Sin embargo, esa comunicación no permitía consolidar un enlace entre el personal policial que se encontraba patrullando en la calle y las dependencias policiales. Inicialmente, su uso estaba circunscripto para mejorar la coordinación entre unidades policiales a la hora de hacer frente a tumultos y revueltas más que para responder a las necesidades diarias del servicio policial o la de resolver el problema de la delincuencia en si. En esta etapa, nos encontramos aún en el Modelo de Policiamiento Gubernativo, donde persiste como premisa el control social, del espacio público y la prevención de las alteraciones del orden público. Precisamente en Filadelfia, en 1855, su alcalde, Robert T. Conrad, comentaba lo siguiente al respecto:
“Es imposible, en muchos casos, decir cuándo, dónde o de qué manera explotará una insurrección popular, y con una policía de un centenar de hombres ocurrirá a menudo que se pierden horas antes de que un número suficiente de hombres puedan intervenir. Mientras tanto, vidas y propiedades pueden ser perdidas, y la majestuosidad y autoridad de la Ley están expuestas al desprecio (desacato) por la traición de la ineficiencia de las autoridades. Ahora, toda la fuerza policial tiene una sola alma, y esa alma es el telégrafo”.
A vistas de nuestra época, parece poco operativo y/o funcional, y así era, por lo que el sistema telegráfico fue reconfigurado para que el policía a pie que patrullaba pudiese operar desde las calles y así también extender el control de la burocracia policial (1867). Inicialmente estaban equipados con un dial con el que los policías sólo podían comunicar determinadas alarmas o necesidades a su central: por ejemplo, requerir un vehículo, una ambulancia o un médico.
A partir de 1882 el teléfono comenzó a compartir espacio y protagonismo junto al telégrafo, no siendo en esos momentos el sustituto sino más bien un complemento. Sin embargo la presencia del teléfono respondía mejor a las necesidades policiales, solucionando un problema de gestión de personal como lo es mantener efectivos siempre en la calle con la posibilidad de comunicarse con ellos en cualquier momento. La aparición del teléfono fue oportuna no solo desde el punto de vista tecnológico, sino también porque en esos años estaban cambiando a nivel mundial los modelos de policiamiento para hacerse más profesionales.
Organizacionalmente, el teléfono trajo consigo un fortalecimiento en la estructura jerárquica de la policía, ya que a través de el mismo aparecía en forma consolidada el “Control y Disciplina” en los rangos inferiores. El procedimiento requería que el personal policial contactase con sus dependencias cada cierto tiempo. Como habrá de suponer el lector, estos dispositivos, que aún hoy día funcionan bajo otras modalidades, si bien no garanticen que el personal cumpla con todas sus obligaciones, no es menos cierto que ayuda para que desde el control se oriente su actividad. Como también es lógico de suponer, la implementación de esa tecnología encontró algunas resistencias y tuvo que vencer ciertos ardides destinados a limitar su efectividad.
 Los Cuerpos Policiales ajustándose a los nuevos modelos sociales.
Con el advenimiento de la paz luego de la II Guerra Mundial, se fue dejando atrás el modelo de sociedades disciplinarias para dar comienzo a las llamadas sociedades de control (Deleuze), las que funcionan a través de un continuo control y una comunicación instantánea. El desarrollo e innovación de tecnologías de la información y las comunicaciones aplicadas al ámbito propio de la seguridad, son un claro ejemplo de ese movimiento en el cual, la policía, como otras agencias y organismos tradicionales que se vieron impactados, han desarrollado conceptos y técnicas nuevas en la búsqueda de nuevas racionalidades.
Como ya tratamos en otro artículo, referido al inicio de éste, a principios del Siglo XX August Vollmer comienza a tratar el que luego sería reconocido como el Modelo de Policiamiento Profesional y lo propio hacía años antes Peel en Inglaterra. Ahora bien, el desarrollo de estos servicios policiales tienen una explicación social de la mano de aquello que Max Weber llamó “la burocracia moderna”.  El aparato Policial en si, ya desde sus propios competencias establecidas normativamente, han contribuido al mantenimiento del modelo social de los Gobiernos, algo por demás central teniendo en cuenta que la capacidad del Estado administrativo ha dependiendo, desde sus albores, del conocimiento sobre la sociedad y de las desviaciones que se dan respecto de lo que se entiende por normalidad para un determinado conjunto social o modelo de ciudad.
La tendencia global que vamos a ver perfeccionada ya mas a fines del Siglo XX, es el de una ciudad cristalina, transparente, la que se constituirá en un espacio abierto a la vigilancia y al control en el que se castigarán las inconductas delictivas, agresivas o que estén fuera del parámetro legal y social.
Múltiples han sido los dispositivos que han llegado desde el campo militar al campo de la seguridad para consolidar esta sociedad de control, entre ellos podemos enumerar la videovigilancia, la vigilancia electrónica, empleo de bases de datos y plataformas de análisis entre otros.
Mucho de estos sistemas, plataformas y equipos eran desconocidos para la gran mayoría de los ciudadanos, pero luego del impacto de los sucesos ocurridos en Estados Unidos en el 11-S, han pasado a ser vistos incluso por las grandes cadenas y medios masivos de comunicación.
En algunos ámbitos tiende a clasificar en categorías estas tecnologías empleadas por la policía como por otras agencias de gobierno implicados en la seguridad pública, esas categorías suelen referir a:
  1. Los sistemas biométricos,
  2. Los sistemas de observación (tanto de personas, lugares o situaciones),
  3. Los sistemas de Imaging (para codificar o decodificar la información oculta en imágenes),
  4. Los sistemas de comunicaciones,
  5. Los sistemas de apoyo a la toma de decisiones, y
  6. Las bases de datos. 
Estos sistemas y otras plataformas forman una red interactiva en la cual cada una se apoya o sustenta a la otra, usan datos de una creados por otros para controlar movimientos y actividades ilícitas, codifican y decodifican información que la ciudadanía genera y la procesan a la luz de su peligrosidad real o potencial.
Cerrando algunas ideas.
Tanto la tecnología como la cultura policial se condicionan mutuamente, tal así que las policías condicionan la adopción efectiva de la tecnología, como la tecnología puede condicionar ciertos aspectos culturales y hasta organizacionales de las policías.  Un ejemplo de ello ha sido el correo electrónico, el que revolucionó la comunicación interna, haciendo posible la transmisión de información y órdenes como así también el cumplimiento de las mismas.
Pero hay que detenerse a ver claramente, como así trajo la tecnología cierto grado de comunicación y conexión, también ha habido hechos relacionados a un cierto grado de desconexión policial respecto del territorio en el que personal lleva adelante su trabajo. Las relaciones que el personal policial mantiene en el mundo físico se han visto modificadas o alteradas, entendido esto en el más amplio sentido. El teléfono hizo posible que la gente pueda contactarse con la policía durante las 24hs del día; el móvil policial ha dado respuestas mas rápidas a las demandas, pero al mismo tiempo a alejado al personal policial encerrándolo en el móvil, reduciendo así la oportunidad al personal policial de ver, escuchar y hasta de sentir la calle, dejando lugar a que la calle solo sea la vía de circulación al cumplimiento de un despliegue.
El desarrollo e innovación de tecnologías y la seguridad pública no deben verse como aislados y separados de la sociedad, terminan siendo la expresión de un movimiento que va desde la sociedad disciplinaria que fue la que alumbró la gestación y desarrollo de la policía bajo las formas que hoy conocemos hasta la sociedad de control.
Aquellos antiguos esquemas trazados por Foucault por los que la representación del poder, basado en la idea que la coerción mantenía a los individuos bajo inspección y vigilancia, ya no aplica para dar cuenta de una situación en la que ese modelo de panoptismo, jerárquico, unidireccional y centrado en la posición fija del que inspecciona, ha dado lugar a otro, que es ubicuo, descentralizado, multidireccional y mucho más potente porque cuenta con la participación de los individuos.
Para afrontar este nuevo modelo basado en el control continuo y la comunicación instantanea, la policía ha incorporado nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, Las consecuencias de su empleo van mas allá de la racionalidad de su efectividad o del peligro que entrañan.
Lo cierto es que hoy estas tecnologías son fundamentales, y en gran parte se debe a que la sociedad en su conjunto ha evolucionado a un modelo donde el dato, la información se da en forma instantánea, la inmediatez de la cosa esta por sobre todo, todo es en tiempo real, y no cabe duda que ha sido la innovación tecnológica la que nos ha puesto acá, no importa si la mirada es pesimista como la de Orwell o la del novelista Phillip Dick (Blade Runner), la realidad esta acá, ese futuro es el presente y reclama inmediatez, los cuerpos policiales deberán no solo cambiar con adquirir nuevas tecnologías, sino que tendrán que tener una nueva mentalidad en la que sus actos son mas controlados, donde deben dar mayor eficiencia y eficacia en la prevención del delito pero también en el esclarecimiento del mismo, eso, esto, es el presente. 
Sin embargo, como siempre digo, al final del día será el personal policial de a pie, en la calle, el que deberá resolver las situacione cotidianas, será quien trate en fomra directa con el delito, por ello, es fundamental no solo brindarle los elementos y recursos materiales necesarios, sino por sobre todo darle capacitación y constante reentrenamiento.
Juanto a estos Modelos de Policiamiento, será imprescindible contar con una conducción que pueda entender la importancia del cambio, que pueda ser parte no solo del cambio sino de prepararse para el nuevo salto de evolución, donde la Ciberseguridad, la Inteligencia Artificial y el Machine Learning cobran el significado del nuevo futuro.
* Licenciado en Seguridad (IUPFA), CSO, Analista, Especialista en Inteligencia, Seguridad Pública, Cyberterrorismo y Cyberamenazas.
 

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